martes, 14 de abril de 2015

(V)

Solía escribirte mientras bailabas
y te dejabas las huellas entre canciones de Extreme
y solos de guitarra.

Quería mirarte
desde mi escondite
y perder la cabeza
si te mordías el labio inferior
dejando que se escapara
un hilillo de humo entre
beso y esquina.

Esa esquina de la perfección onírica de tu parpadeo.

Y que más da
si aparezco por sorpresa
o me cuelo por tu ventana,
si yo
solo busco esconderme
entre tus dedos
y perderme por tu cuello
toda la tarde.

Y te acercas como queriendo robarme el aliento...