No deberías
decirme
que ya no quieres
oler mis labios.
No deberías desear
perderte
por mi espada
mientras me enredo
entre tus dedos
más abajo
de tus ojos.
Deberías buscarme
en cada parada
del metro..
Y en tus
tragos
largos de cerveza.
La Habitación Roja – Indestructibles
No hay comentarios:
Publicar un comentario